ANTONIO JOSÉ GARBI GONZÁLEZ: EL INOCENTE DEL TOCUYITO

enero 27, 2019

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Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

El 3 de enero Antonio José cumplió 28 años, la señora Carmen logró visitarlo el domingo siguiente, le llevó una torta y varios regalos que el joven agradeció infinitamente con un largo abrazo: “Gracias mamá, aunque no se hubiera molestado, sabe que para mí la mejor bendición es verla.” Al lado de su madre se sentía como un niño feliz y protegido.
Mientras siente el cuerpo de su hijo, Carmen lamenta que estuviera perdiendo los mejores años de su vida encerrado por seguir el ejemplo de sus antepasados al revelarse en contra de un régimen opresor. Sin duda, los Garbi pertenecen a una línea de patriotas, luchadores e intelectuales de nuestra nación. Su tatarabuelo, el General Giuseppe Garbi Milliani, murió acribillado por defender el gobierno de Andrade contra los soldados de Cipriano Castro; su bisabuelo, Don José Amadeo Garbi Galli, es el autor del himno del estado Apure; su abuelo, el Capitán José Amadeo Garbi Sánchez estuvo preso por levantarse en contra de Juan Vicente Gómez y su papá Antonio José Garbi Fernández está secuestrado desde el 2007.
Al intuir los pensamientos de Carmen, Antonio José la consoló recordándole que la justicia de Dios pronto llegará y que estarán juntos en libertad nuevamente. “Ya verá que las cosas van a cambiar, pero hay que tener paciencia y dar lo mejor de nosotros en cualquier parte en que nos encontremos. Mire, aquí estoy enseñando a leer y a escribir a muchos muchachos que no tuvieron la bendición de unos padres como ustedes. Ya varios aprendieron el abecedario y muchos otros leen sin ayuda. Así que levante el ánimo mi vieja amada porque usted es mi motor para aguantar este encierro”.
En prisión Antonio José logró crecer espiritualmente entregándose a la oración continua y aceptando los designios de Dios. El recuerdo de sus ancestros también lo animaban, sobre todo la de su papá a quien espera volver a ver con vida: “Tengo que salir de aquí y rescatarte”, se repite una y mil veces.
A Antonio José lo acusaron injustamente y sin pruebas de haber matado a un oficial de la Guardia Nacional, lo sacaron de su casa cuando estaba de reposo por un accidente laboral, lo privaron de libertad y lo expusieron tanto a él como a su madre al peor viacrucis de sus vidas mientras aún lloraban el secuestro de Antonio José Garbi Fernández. Por todo ello exigimos su libertad.

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PIMENTEL: UNA ESTRELLA EN EL CIELO

enero 6, 2019

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Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II
José Alejandro Díaz Pimentel fue uno de los héroes asesinados junto a Oscar Pérez el pasado 15 de enero de 2018, unos amigos me pidieron honrar su memoria con un artículo y al conocer su historia se me oprime el corazón tanto por él como por toda su familia. Cierro los ojos, pido a Dios por su alma, pienso en sus hijos Jeandribet, José y Santiago y ruego para que al igual que su padre sean personas de bien hasta el último momento de sus vidas.
Pimentel, como le decían, nació en Caracas en el seno de una familia del ¨23 de Enero¨ y a pesar de que no conoció a su padre porque murió antes de que naciera creció con mucho amor de su mamá, sus abuelos y tíos, quienes hicieron de él un hombre de hogar, responsable, caballeroso y muy trabajador, es decir, el perfecto príncipe azul para cualquier joven soltera.
Sin duda, un hombre con aquellas características y además apuesto porque cuidaba su alimentación y hacía mucho ejercicio, no podía pasar desapercibido entre las chicas quienes desde temprana edad buscaban llamar su atención. Romántico y enamorado se casó por primera vez a los 19 años y tuvo a sus dos hijos mayores Jeandribet y José. Desafortunadamente, el amor no resistió el ritmo de su trabajo en el DISIP, hoy SEBIN, por lo que prefirieron divorciarse y quedar como buenos amigos por el bienestar de los niños quienes eran el motor de su vida.
Con el tiempo conoció a Dayana Santana, una hermosa joven abogada a quien conquistó con sus continuas invitaciones a comer, al cine, a la montaña y a la playa, sin omitir las tradicionales rosas; pues a pesar de su aspecto fuerte y serio, era en realidad muy tierno, detallista y amoroso por lo que en muy poco tiempo ambos andaban en una nube soñando uno con el otro hasta que inevitablemente llegó el matrimonio y posteriormente su mayor bendición: el pequeño Santiago quien estableció a la pareja en un pedestal de felicidad.
Felicidad que fue interrumpida con un mensaje en el que él le decía lo mucho que la amaba, que recordara enviarle las cosas a su familia porque saldría de comisión con el grupo de su trabajo y no sabía cuándo regresaría, lo cual la hizo llorar porque lo sintió como una despedida.
Días después de aquel mensaje, Dayana fue detenida por el SEBIN y mantenida presa en el Helicoide por aproximadamente 7 meses al ser relacionada directamente con Oscar Pérez. Salió en libertad el 9 de febrero de 2018, tres semanas después del asesinato del junquito. Al llegar a su apartamento descubrió que todo había sido destrozado al igual que sus sueños al lado del amor de su vida.
En su inocencia el pequeño Santiago pregunta si su padre es una estrella y ella mirando al cielo, con lágrimas en los ojos, le contesta que sí porque en ellas es que se transforman los héroes y desde lo lejos nos cuidan e iluminan el camino.
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Luis Alejandro Mogollón: El Mártir de Ramo Verde

diciembre 9, 2018

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Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

No puedo dormir, el dolor que tengo en todo mi cuerpo es muy intenso, me he desmayado varias veces y la última vez fue cuando me trasladaron a los tribunales por falta de tratamiento. Intento entender por qué no termino de morirme en esta fría celda, es lo mejor que me podría pasar, algunos de mis compañeros han tratado de suicidarse mientras yo simplemente espero una muerte que no llega.
La cabeza me va a estallar, lo sé, esta presión que siento no es nada normal. Créanme porque a los cinco años tuve cáncer y ni esos malestares fueron tan agudos como el de ahora. La gente dice que con la caída que me llevé y los tres paros generales que me han dado sin haber recibido la atención adecuada es un milagro que siga vivo. Aquí hay muchos enfermos, entre las torturas y las condiciones en las que vivimos, es fácil que a cualquier persona se le deteriore la salud.
Me siento tan desesperado que lo único que me da calma son los recuerdos con mi familia allá en Barquisimeto tierra en que nací el 2 de octubre de 1986. Soy el segundo de los cuatro hijos del matrimonio Mogollón-Velázquez. La mayor murió de cáncer a los 12 años de edad y desde entonces me he sentido con la responsabilidad de darles un buen ejemplo a mis hermanos menores sobre todo para apoyar a mis padres quienes han sufrido tanto con nosotros.
Desde muy joven quise ser militar al igual que mi papá, mis tíos y mis primos, y luego de cuatro años de intentar entrar en la escuela por fin lo logré. Mi promoción fue la última que graduó el presidente Chávez. La mirada de orgullo de mis padres fue la mayor recompensa. Me mandaron a la frontera y recibí diferentes condecoraciones por lo bien que hice mi trabajo. Claro, había nacido para proteger a mis compatriotas y con mi uniforme lo estaba haciendo.
Aunque reconozco que nada me da más felicidad que estar con mi familia no solo terrenal si no también espiritual. Soy católico y cuando nací mis padres me llevaron al templo de Santa Rosa para presentarme ante la Divina Pastora mi otra madre y quizás la principal porque es a ella a quien veo todos los días a mi lado consolándome y dándome fuerzas como lo ha hecho desde que era un niño. De allí que todos los 14 de enero participaba en el maratón en su honor, le llevaba flores y junto a todos los demás feligreses le rezaba el rosario.
A pesar de ello, siempre he sido muy torpe en recitar oraciones largas por eso me limito a decirle en todo momento que la amo y me imagino también a mi mamá Luris quien me dio la vida y a quien le agradezco tanto. Mamá Luris, mi vieja, cuanto extraño su olor, su voz, sus cuidados. A su lado ya hubiera sanado.
Por cierto, creo que no me he presentado soy el Primer Teniente Luis Alejandro Mogollón Velázquez y desde hace más de un año formo parte de la larga lista de los presos políticos en mi país. Vivo en la cárcel de Ramo Verde por un delito que no cometí, me han torturado y aunque estoy enfermo de gravedad no me han otorgado una medida humanitaria para ser atendido en libertad.

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IVAN SIMONOVIS: UN HÉROE LLAMADO PRESO POLÍTICO

diciembre 2, 2018

Por Nasbly Kalinina

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“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

Hace algunos años, creo que por allá en el 2005, leí en la Internet que una niña decía que su papá era un héroe llamado preso político, lo cual me pareció un poco exagerado e infantil, pues con seguridad, pensé, la pequeña Ivana Simonovis quien apenas tenía como 8 años de edad no sabía lo que estaba diciendo. Nunca voté por Chávez, nunca me gustó porque desde las intentonas le había agarrado miedo. Sabía que era un dictador en potencia pero era demasiado pronto para empezar a secuestrar a sus oponentes con bases legales manipuladas o inexistentes así que eso de preso político lo desestimé porque no estuve en Venezuela durante el paro petrolero ni en los acontecimientos del 11 de abril.
Leí al respecto, traté de entender pero viviendo mi sueño británico y estudiando inglés, un idioma que me costó mucho aprender pero que pronto olvidé, no me ocupé seriamente en los sucesos de mi país. Sabía que era cuestión de tiempo para que aquel gobierno se transformara en dictadura y no quería volver. No sé si por miedo o inmadurez, lo cierto, es que hay hechos que aún me cuentan trabajo comprender.
Así la figura de Simonovis y la de aquella niña que lloraba por su padre pasó a ser una más de las historias trágicas de mi país. ¿Y cómo no? Tuve que volver a Venezuela y a enfrentar mis propios problemas: la readaptación a una sociedad que luego de cuatro años me pareció que se había quedado en el pasado y un hogar destruido porque a mi madre le había dado un infarto y necesitaba de mucho cuidado cuando mi padre la había dejado.
Luego Chávez, en un día de los inocentes, amenazó con cerrar a RCTV por los hechos del 11 de abril, el apellido Simonovis y el del resto de los PM comenzaron a resurgir y yo seguía sin entender. Salí a las calles, me uní a las protestas y en adelante fui más activa en los eventos políticos como forma de drenar el miedo que tenía de morir ahogada en aquellas aguas cubanas que se acercaban como un Tsunami sin poderlo impedir.
Murió Chávez, las protestas se incrementaron, los muertos, heridos, torturados y el nombre de preso político tuvo como rostro principal a Leopoldo López al cual pronto se sumaron el de Ledezma, Ceballos, Saleh y cientos de otros más. Venezuela, había empezado a despertar y con ella, la mayoría de nosotros entendió lo que Simonovis y su familia llevaban años gritando sin desmayar: Los presos políticos son héroes que están tras las rejas por haber vencido sus miedos y haberse enfrentado al mal.
Hoy, que tengo menos tiempo, pero sí una gran pasión por conocer la verdad, he estudiado la vida de Simonovis plenamente, he entendido que es un hombre de principios y valores, un hombre de hogar que merece su libertad porque es inocente y ha pagado con creces el no haber sido un títere en las manos de quienes por alguna razón odian nuestra nación.
Lo que me ha llevado a sentir vergüenza de mí misma al preguntarme ¿Dónde estaba yo cuando pasó todo eso? Y aun peor, ¿Dónde están tantos venezolanos hoy en día en que las cifras de presos políticos, los perseguidos y exiliados son tan elevadas? Por qué no actué a tiempo, por qué no actuamos, por qué no alzamos juntos nuestras voces hasta que seamos escuchados.
Por más que quiera no puedo volver al pasado, no puedo consolar a Ivana, aquella niña que a pesar de haber crecido con tantos miedos y dudas se llenó de coraje para gritarle a un mundo de sordos que su padre había sido injustamente encarcelado y condenado a 30 años de prisión en el juicio más largo de la historia de un país secuestrado.
No puedo volver al pasado ni reanimarla cuando tanto ella como su papá Iván, su mamá Bony y toda su familia estaban viviendo un calvario sin nadie que les brindara una sonrisa o un cálido abrazo en medio de sus llantos; pero si unirme a ellos, al igual que todo aquel que así lo quiera y decir que también es Simonovis y luchar hasta que él y el resto de los presos políticos sean liberados.

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RAÚL ISAÍAS BADUEL: EL GENERAL ATRAPADO EN LA TUMBA

noviembre 10, 2018

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Por Nasbly Kalinina
“No te dejes vencer por el mal antes bien, vence al mal con el bien” Juan Pablo II

Hace unos días tuve un sueño en el que visitaba al General Raúl Baduel en el SEBIN. Estaba durmiendo cuando llegué y me senté al pie de su cama. Al despertar y verme casi se infarta creyendo que era un ángel quien llegaba a buscarlo. Le dije que se tranquilizara pues aun no era su hora y que solo deseaba conocerlo por lo que pensó que se estaba enloqueciendo. Tuve que explicarle que era solamente la extensión de mi alma mientras mi cuerpo pernoctaba en otro lugar lejano.
“Soy amiga de tu hijo Raúl Emilio y vine a conocerte personalmente” le dije para que se relajara aunque en su cara noté su desconfianza. Luego de tanto tiempo en una prisión sin ver a nadie y siendo torturado de diferentes formas sabía que sería difícil que me hablara, sin embargo, insistí tanto que a la final no me quería dejar ir.
El General me contó que nació en Guárico el 6 de julio de 1955 y que desde muy joven sintió que su vocación era la defensa de la nación por lo que decidió ser militar. Durante su carrera conoció a Hugo Rafael Chávez Frías con quien junto a Jesús Urdaneta y Felipe Antonio Acosta Carlés creó el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 con la intención de instaurar un sólido gobierno con mucha participación social, pero se negó a formar parte de las dos intentonas de golpes liderada por sus compañeros porque estaba convencido que la violencia no era el camino para derrocar a un presidente democráticamente electo.
“Las armas solo deben levantarse en la defensa de la democracia, la Constitución y las leyes” me expresó convencido, lo cual, no dudé porque precisamente sus convicciones personales es lo que le había hecho ganar el respeto dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas.
“En el seno de mi hogar aprendí que si en algún momento debía de poner en la balanza un principio y a un millón de amigos, la balanza debía inclinarse hacia el principio, por lo que cuando vi que las personas con quienes en algún momento había soñado con un mejor país estaban haciendo un manejo arbitrario de las riquezas de la nación y alejándose de la voluntad del pueblo, me retiré, me aparté y critiqué abiertamente tanto a la revolución como a quienes la manejaban con el único fin de perpetuarse en el poder y afianzar un modelo totalitario” me comentó mirándome a los ojos.
Sus palabras me impactaron tanto que estuve a punto de despertarme, sin embargo; intenté concentrarme para seguir conociendo al hombre que fue no solamente uno de los amigos más cercanos a Chávez sino que también había sido quien lo había restituido en su cargo durante el Golpe de Estado de 2002. Creo que leyó mi mente pues sin preguntarle me explicó:
“Ese es otro evento por lo que aún la oposición me castiga y me cree merecedor de mi cautiverio, pocos han entendido que mi deber era devolverlo al poder y con ello restaurar el hilo democrático. Si para aquel entonces alguien me hubiera dicho lo que venía aunque sea en un sueño como este, créeme que quizás hubiera actuado diferente. El poder da muchos beneficios pero también una gran responsabilidad y para mi esa acción fue la correcta. Nunca he estado de acuerdo con aplicar la fuerza para sacar a ningún presidente del gobierno. No apoyé a Chávez cuando fue en contra de Carlos Andrés Pérez pero tan poco podía permitir que lo sacaran a él de la misma forma”. Concluyó ya cansado de cargar con una culpa que no le pertenecía pues en verdad lo había restituido pero nunca para que hiciera todas las atrocidades que vinieron después de aquello.
Yo también me sentí cansada, había sido una gran experiencia conocer a unos de los protagonistas más emblemáticos de nuestra historia contemporánea, un hombre que cometió el error de involucrase con personas equivocadas y por quienes había perdido su libertad.
Antes de despedirme le mostré una estampita de Jesús y le pregunté si la conocía, me dijo que sí y se la regalé recordándole que la misericordia de Dios está presente para todo aquel quien la pida, la cual aceptó con una tenue sonrisa.
No sé si aún la conserva pero hoy no solo abogo por su libertad sino que también me acojo al infinito amor de Jesús porque a la final todos somos pecadores y todos merecemos otra oportunidad.

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JOSÉ LORENZO: UN SERVIDOR PÚBLICO VENEZOLANO EN EL DORAL

octubre 24, 2018

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Por Nasbly Kalinina

El 6 de noviembre serán las elecciones legislativas, estadales y locales en los Estados Unidos por lo que el Doral se prepara para recibir entre sus concejales a José Manuel Lorenzo un gerente con gran trayectoria en empresas como Procter & Gable y Del Monte Foods.
Un hombre de familia quien en Venezuela creó la campaña “Con mis hijos no te metas” para advertirle a los padres sobre los cambios del currículo escolar por medio del cual el régimen pretendía adoctrinar a los niños y jóvenes en las escuelas.
Un servidor nato con espíritu soñador y compasivo que hoy se lanza por primera vez a la política para mejorar la ciudad donde vive y poner en alto el gentilicio venezolano al demostrar que sí somos capaces de ejercer un cargo público con honradez y diligencia.
Inspirado en su esposa (Elvira Ojeda), sus hijos (José Gerardo y María de Loudes) y vecinos, José Lorenzo espera darle alma al Doral a través de propuestas que promuevan el arte y la cultura para que sus ciudadanos se diviertan en ella asistiendo a conciertos abiertos, por ejemplo, que incluso atraigan a personas de otras partes e incentivar la economía.
De igual forma, espera luchar para solventar los problemas locales como son el tráfico y el olor a basura que atormentan a los residentes y alejan a los posibles inversores, proponiendo el uso de la tecnología, vías alternas y evaluando el impacto de cada proyecto en la calidad de vida de quienes habitan en la ciudad.
Por lo que si votas en el Doral, dale la oportunidad a Lorenzo, un visionario que apuesta a la unión multicultural para el desarrollo de la ciudad en la que vives.
Para conocer más sobre nuestro futuro concejal contáctalo a través de sus redes: @dreamfordoral, celular: +1786-241-5661 o correo electrónico: rodandoandojm@gmail.com
@nasbly


SEÑORITA

septiembre 28, 2018

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Dedicado a mis abuelas sentimentales Elsa de Cappuccio † y Carolina Bermejo de Soto quien murió en la noche del 27 de septiembre de 2018

A finales de los años mil novecientos treinta Elsa Carolina estaba por cumplir sus dieciocho años, daba clases a los niños de primaria en el colegio Inmaculada y tenía muchos admiradores. —Y ¿Cómo no? —decía su madre, Doña Brunilde si su hija mayor era muy hermosa y ella misma la había preparado para ser toda una ama de casa. —Ya Elsa Carolina está lista para casarse: Sabe cocinar, coser, lavar, planchar y mantener una casa brillocita como un sol —repetía con mucho orgullo ante sus vecinas las tardes de los martes en que se reunían a tomar café.
Así pues, les insistía a sus hijos mayores que le presentaran a la joven casadera lo mejor de sus amistades para que tuviera la oportunidad de contraer matrimonio lo más pronto posible. —Una mujer a sus veinte años debe estar casada y esperando a su primer hijo —le comentaba muy sabiamente a su hija todos los días para que fuera escogiendo novio. —Sor Juana dice que un noviazgo debe durar por lo mínimo cuarenta meses para que los contrayentes puedan conocerse bien y yo a eso le añado el poder preparar la boda del año, porque los pormenores de una ceremonia como esa quitan mucho tiempo, hija mía —hacía hincapié doña Brunilde para que Elsa Carolina tomara consejo. —Mi abuela siempre me decía: “si en la vida quiere vivir debe ver, oír y callar” —le repetía una y otra vez a sus hijos, quienes la escuchaban muy atentos y con todo respeto mientras comían.
Hasta que por fin llegó el día en que la joven acogió los consejos de su madre y aceptó a uno de sus pretendientes quien tuvo la vivacidad de ir a verla a su colegio y ganarse la confianza de sus alumnos que le insistieron a su maestra en admitir al General Norberto como su novio porque era guapo y trabajador ocultando que además les llevaba caramelos a todos para que le hablaran bien de él a Elsa Carolina. La bella maestra era muy querida por sus estudiantes, porque se negaba a pegarles y gritarles cuando se portaban mal; acciones que para la época eran muy comunes en los planteles educativos.
Ella por el contrario les decía cosas como: “Ustedes me van a entender si se callan”, “ustedes prefieren la clase o el estar hablando tonterías”. Causando un inmediato cambio en la actitud de los niños quienes hacían silencio y escuchaban con atención a su maestra. Cuando Elsa Carolina no iba al colegio se preguntaban: ¿Dónde está la señorita? Y corrían a su casa a buscarla.
Cuando el General Norberto y Elsa Carolina se casaron, el marido le prohibió seguir trabajando e incluso no le permitía salir sola a ninguna parte. Los niños continuaron preguntando por la señorita y fueron a su nuevo hogar a buscarla, pero su esposo no le permitía verlos. —Esos no son sus hijos —le recriminó hasta que dejaron de preguntar por ella.
Con el tiempo, Elsa Carolina, se habitúo tanto a las labores domésticas y a su soledad que cuando nació su prole comenzó a relatarles historias fantásticas de princesas y sirenas en las que las heroínas siempre alcanzaban sus sueños y eran los seres más felices de la tierra.
Un día la encontraron dormida con una gran sonrisa y sin aliento. Se encontraba en el cielo rodeada de ángeles quienes la llamaban “Señorita” con un coro muy melodioso y risueño…

Tomado de Historias para Ana: Génesis de Nasbly Kalinina