Lágrimas ©Nasbly Kalinina

octubre 20, 2016

lagrimas

Lágrimas: ¿Cómo detenerlas?

lágrimas que afloran

para limpiar nuestra alma

sumergida en tinieblas.

 

De niños lloramos, sin miedo,

esperando un abrazo.

De adultos, somos juzgados,

si rompemos en llanto.

 

Lágrimas que aparecen solas

sin ser llamadas ni bienvenidas.

Son aquellas despreciadas

por una sociedad falsa y destructiva.

 

Lágrimas de libertad,

en esta prisión de soledad

en que los guardianes

nos abandonan sin piedad.

 

Lágrimas de lamento,

por los que sufren

más allá de nuestro entendimiento.

 

Lágrimas de sangre,

las de Jesucristo,

una noche antes de su tormento.

 

Lágrimas de un corazón roto

por tu indiferencia

ante aquella niña

que llora tu ausencia.

 

Lágrimas por un mundo

que necesita unirse y amarse

para ser salvado de las tinieblas.

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Gritos ©Nasbly Kalinina

octubre 18, 2016

gritos-silenciosos

Gritos del silencio,

gritos desesperados,

ahogados y olvidados.

 

Gritos oprimidos

por quienes amamos

y nos hacen daño.

 

Gritos del alma

que se desesperan

ante tanta espera.

 

Gritos de ausencia,

de lamentos y resignación

ante todo aquello

que no se puede cambiar

por más que oremos de rodillas

pidiendo perdón.

 

Gritos ante injusticias,

desprecios y ofensas

al abogar por los débiles

víctimas de tanta indolencia.

 

Gritos solitarios,

ahogados y asfixiados.

 

Gritos de dolor y desesperación

en un mundo sordo,

inclemente e inhumano

que desprecia y olvida

a los más necesitados.


Besos ©Gabriela Mistral

abril 24, 2014

Hay besos que pronuncian por sí solos 
la sentencia de amor condenatoria, 
hay besos que se dan con la mirada 
hay besos que se dan con la memoria. 

Hay besos silenciosos, besos nobles 
hay besos enigmáticos, sinceros 
hay besos que se dan sólo las almas 
hay besos por prohibidos, verdaderos. 

Hay besos que calcinan y que hieren, 
hay besos que arrebatan los sentidos, 
hay besos misteriosos que han dejado 
mil sueños errantes y perdidos. 

Hay besos problemáticos que encierran 
una clave que nadie ha descifrado, 
hay besos que engendran la tragedia 
cuantas rosas en broche han deshojado. 

Hay besos perfumados, besos tibios 
que palpitan en íntimos anhelos, 
hay besos que en los labios dejan huellas 
como un campo de sol entre dos hielos. 

Hay besos que parecen azucenas 
por sublimes, ingenuos y por puros, 
hay besos traicioneros y cobardes, 
hay besos maldecidos y perjuros. 

Judas besa a Jesús y deja impresa 
en su rostro de Dios, la felonía, 
mientras la Magdalena con sus besos 
fortifica piadosa su agonía. 

Desde entonces en los besos palpita 
el amor, la traición y los dolores, 
en las bodas humanas se parecen 
a la brisa que juega con las flores. 

Hay besos que producen desvaríos 
de amorosa pasión ardiente y loca, 
tú los conoces bien son besos míos 
inventados por mí, para tu boca. 

Besos de llama que en rastro impreso 
llevan los surcos de un amor vedado, 
besos de tempestad, salvajes besos 
que solo nuestros labios han probado. 

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible; 
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos 
y en los espasmos de emoción terrible, 
llenáronse de lágrimas tus ojos. 

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso 
te vi celoso imaginando agravios, 
te suspendí en mis brazos… vibró un beso, 
y qué viste después…? Sangre en mis labios. 

Yo te enseñé a besar: los besos fríos 
son de impasible corazón de roca, 
yo te enseñé a besar con besos míos 
inventados por mí, para tu boca.

Lee todo en: Besos – Poemas de Gabriela Mistral http://www.poemas-del-alma.com/besos.htm#ixzz2zq7FaotN


Hallazgo ©Gabriela Mistral

abril 24, 2014
Me encontré a este niño
cuando al campo iba:
dormido lo he hallado
en unas espigas…
O tal vez ha sido
cruzando la viña:
al buscar un pámpano
topé su mejilla…
Y por eso temo,
al quedar dormida,
se evapore como
la helada en las viñas…

 


Viernes Santo ©Gabriela Mistral

abril 24, 2014

El sol de abril aún es ardiente y bueno
y el surco, de la espera, resplandece;
pero hoy no llenes l´ansia de su seno,
por que Jesús padece.

No remuevas la tierra. Deja, mansa,
la mano en el ardo; echas las mieses
cuando ya nos devuelvan la esperanza,
que aún Jesús padece.

Ya sudó sangre bajo los olivos,
y oyó al que amaba, que negó tres veces.
Mas, rebelde de amor, tiene aún latidos,
¡Aún padece!

Porque tú, labrador, siembras odiando,
y yo tengo rencor cuando anochece,
y un niño va como un hombre llorando,
¡Jesús padece!

Está sobre el madero todavía
y sed tremenda el labio le estremece.
¡Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,
porque Jesús padece!


Poema XV Pablo Neruda

abril 20, 2014

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Poema XII Pablo Neruda

abril 20, 2014

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.