LA DEPRESIÓN EN LOS PRESOS POLÍTICOS

julio 7, 2018

lorent2 (Tomada de la red)

“No hay peor castigo para un preso político que el olvido”
Gonzalo Himiob

Son las 3 de la mañana, me he despertado con muchas ganas de llorar sin razón aparente, la soledad en estás cuatro paredes se hace más profunda cuando me siento enferma y el deseo de ver a mi familia me envuelve. Escucho unas gotas de lluvia a través de la ventana y el olor a tierra mojada penetra mi cuerpo como recordándome que soy libre a pesar de la distancia y de que desde hace cuatro años no he podido volver a casa. “Soy libre”, repito en mi mente, mientras mi corazón se siente preso al no poder estar con los seres que más amo.
Hace algunos años sufrí una depresión severa producto de un estrés emocional. En aquel entonces me explicaron los diferentes tipos de depresiones existentes y al parecer la mía se debía a un desequilibrio en los químicos cerebrales y necesitaría tomar una pequeña dosis de antidepresivos para dejar de sentirme triste, lo cual no sonaba del todo mal hasta que me dijeron que sería de por vida.
No podía creerlo, luego de todo lo que había estudiado y de las veces que me había ido de casa cómo era posible que me dijeran que algo estaba mal en mi cerebro. Tenía que ser un error, un gigantesco y macabro error. Para mí, la doctora era una paranoica a quien debía de complacer para la tranquilidad de mi mamá, así que por un tiempo me tomé mi pastilla diaria hasta que me sentí mejor y las dejé. Desafortunadamente, las ganas de llorar volvieron una y otra vez que trataba de abandonarlas, por lo que terminé resignándome a no poder vivir sin ellas.
En el 2014 me vi obligada a emigrar a los Estados Unidos y en los primeros años me tocó vivir varios eventos traumáticos que me hicieron desear la muerte un par de veces al sentir que era la única forma de salir de aquella pesadilla. Por suerte y con la bendición de Dios logré recibir la ayuda médica necesaria y cuando me sentí emocional y psicológicamente estable comencé a estudiar todo lo referente a la depresión hasta dar con una fórmula para dejar los antidepresivos para siempre.
Para la fecha, llevo casi un año sin ellos, aunque no niego que en varias oportunidades me he sentido tentada por el estrés de estar lejos de mi familia y sola en un país donde cada quien vive su vida sin importarle lo que pase con el otro. Me he juramentado como Defensora Activa de los Derechos Humanos de la mano del Foro Penal y desde entonces me he ido involucrando con diferentes presos y familiares de ellos quienes han tocado mi corazón como nadie.
El ayudar a mis semejantes ha estado en mí, creo que desde que nací, y aunque siempre he estado envuelta directa o indirectamente en diferentes organizaciones no gubernamentales ninguna otra me había llenado tanto como el de abogar por los presos políticos. Cuando escuché que Boris Quiñones, un joven médico intentó quitarse la vida, sentí como si una lanza cruzaba mi alma y en un acto de total desesperación al identificarme con el dolor de aquel hermano me uní a la campaña mediática por su liberación del Foro Penal y todo su equipo.
Desde aquello han pasado varios meses y con gran gratitud hacia el Foro Penal, sus directores y a todas las personas que se abocaron en este caso celebro que Boris hoy esté excarcelado. Sin embargo, al reflexionar sobre la depresión y los presos políticos, vienen a mi mente personas como Lorent Saleh, José Alberto Marulanda, Rosa González y el resto de los inocentes que permanecen secuestrados por el régimen únicamente por pensar diferente.
En la soledad de mi habitación y el frío de la noche mi corazón vuela hacia ellos, se posa en sus camas y cuida sus sueños para protegerlos de la depresión que llega a atacarlos sorpresivamente como una fiera salvaje para robarles toda esperanza al sentirse olvidados. A ellos mi mensaje de amor y por ellos revelo mi historia para que entiendan que aun estando libres podemos ser presa de aquella alimaña.
No hay nada de qué avergonzarnos, somos hijos de Dios, frágiles y sensibles quienes en su momento hemos vivido diferentes grados de sufrimiento que nos han quebrado pero que no nos han vencido, ni lo harán mientras que estemos atentos y listos para defendernos.
En nuestra sociedad la depresión es un tabú y aún en países tan desarrollados como en el que vivo existe un nivel muy alto de personas que luchan día a día contra ella sin decirlo por miedo al desprecio público y así es cuando se ven casos de famosos como Robín Williams y Anthony Bourdain quienes a pesar de tener fama, dinero y amigos en un momento de desolación optaron por el suicidio.
Ni ustedes en esas rejas, ni nadie quien esté haciendo atacado por la depresión, están totalmente solos. Dios siempre está con nosotros y basta con que creamos de verdad para que nos mande un ángel a salvarnos, bien sea a través de la forma de un amigo, un ser querido o hasta un desconocido. Dios nos cuida pero es nuestra decisión aferrarnos a él, mientras los Defensores Activos seguimos unidos y apoyando a sus abogados hasta verlos en libertad, pues como dice el doctor Romero: “No hay que hacer justicia con propia mano, pero está en nuestras manos que se haga justicia”

#LiberenATODOSlosPresosPolíticos
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ROSA VIRGINIA GONZÁLEZ: UNA FLOR EN CAUTIVERIO

junio 30, 2018

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“No hay que hacer justicia con propia mano,
pero está en nuestras manos que se haga justicia” Alfredo Romero

Anoche salí a caminar por el lugar donde vivo y con la mirada pérdida en mis recuerdos no me di cuenta del carro que venía cuando fui a cruzar la calle. Ante mi cara de espanto el señor me dijo sonriente: “Tranquila, mi camioneta no atropella flores”, lo cual le agradecí enrojecida y apenada por mi imprudencia.
Seguí mi recorrido, reflexionando en que aún existen caballeros y que no todos los hombres nos quieren encerrar por pensar distinto. Ello por las memorias que vinieron a mi mente de las mujeres quienes están presas por haber alzado sus voces en miras de un mejor futuro tanto para ellas como para sus hijos y cuya razón hoy abogo por mis hermanas; sí, mis hermanas porque aunque ni siquiera nos conocemos somos hijas de la misma madre patria y están allí por defenderla.
Desde la distancia me encuentro con Antonieta, madre sentimental de Rosa González quien fue detenida el 13 de enero del 2018 en el centro de Cagua, mientras compraba comida, y llevada al SEBIN de Aragua. Escuché su historia con detenimiento tratando de no llorar cuando me dijo que siendo Rosa inocente fue apartada de su niña de seis años quien no entiende porqué su mamá no está a su lado.
Intento conocerla mejor y Antonieta llena de amor me cuenta que Rosa es una humilde luchadora social, estudiante de Derecho, a quien le gusta disfrazarse de payasita para alegrar a los niños de bajos recursos y que se ha ganado varios reconocimientos en su pueblo por ser un ejemplo a seguir.
La señora Antonieta me muestra las cartas de Rosa hacia Camila, su hija, y al leerlas mi corazón explota ante una mamá desesperada quien le suplica a su pequeña que no la olvide, que entienda que es el amor más grande de su vida y que es precisamente ese sentimiento lo que le da fuerzas para soportar su cautiverio en esas cuatro paredes donde lleva meses sin poder cumplir con sus deberes de madre.
Vuelvo a repasar sus escritos y denoto que una de las cosas que más extraña de su niña es lo mucho que la hace reír con sus ocurrencias infantiles.
Veo la hermosa sonrisa de Rosa en sus fotos en la Web y no logro imaginarme su rostro apagado por el sufrimiento de estar separada de su hija en una cárcel en la que no puede salir a tomar sol, ni ir al baño cuando lo necesita por lo que ha tenido fiebres muy altas y perdido mucho peso.
Antonieta me envía unas fotos de Camila en la que su mirada decaída y triste refleja lo mucho que extraña a su mami a quien no ha podido ver ni abrazar en varios meses. Los llantos de la niña quiebran a sus familiares que ya no encuentran como consolarla mientras les piden clemencia a unos jueces que se han hecho los sordos ante el sufrimiento de otra familia que paga con creces el pensar diferente.
#QueSeHagaJusticia #LiberenARosa #LiberenATODOSlosPresosPolíticos
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