GONZALO HIMIOB SANTOMÉ: EL INTELECTUAL DEL FORO PENAL

julio 15, 2018

Gonzalo Himiob Santomé
Luego de haber escrito sobre Alfredo Romero, me sentí en deuda con Himiob quien también es director del Foro Penal. Al decidirme, la distancia y el tiempo limitado para entrevistar aquel colega, tan entregado a la defensa de los Derechos Humanos, serían nuevamente mi mayor reto en mi proyecto, pero no una limitante, así que empecé a investigar en las redes sociales sobre él y lo que encontré fue muy interesante pues fue como hallar a un hermano mayor con el que se tienen muchas cosas en común.
Nacido en Caracas el 5 de octubre de 1969, me lleva exactamente 10 años, aunque en experiencia profesional parecen treinta. Abogado egresado de la Universidad Católica Andrés Bello, se especializó en Ciencias Penales y Criminológicas. Es socio fundador del Escritorio Jurídico Himiob, Romero y Asociados; miembro fundador del Foro Penal desde el 2004, profesor universitario, escritor y músico. Ha recibido múltiples reconocimientos a nivel nacional y recientemente a nivel internacional el premio IABA/FIA Lexis-Nexis por la Defensa del Estado de Derecho en América Latina otorgado por la Federación Interamericana de Abogados.
A nivel personal está casado con Wen Dugarte, quien despierta al hombre romántico y soñador oculto detrás de la rigidez de las leyes y los fríos edificios de los tribunales. Tiene dos hermosos hijos, Sofía y Luis Gonzalo, quienes son su mayor motor de vida e iluminación en la lucha por una Venezuela en la que se haga justicia y en la que todos podamos vivir en libertad. Es un apasionado al país en el que nació, creyente en Dios, admirador de la naturaleza y en especial de aquel cerro llamado Guaraira Repano, mejor conocido como el Ávila, que inspiró su primera novela “Ausencias deja la Noche”, en la cual combinó de manera exquisita la magia, el mito y la realidad social de nuestra época.
Un hombre de principios solidos que ejerce valientemente el Derecho en un país donde las leyes son el adorno de un Estado donde reina la impunidad y la opresión es el castigo para quienes se oponen abiertamente a los actos ilegales y crueles. Un pensador que ama tanto al prójimo que ha creado un lema que se ha grabado en nuestros corazones.
Así cuando escuchamos decir que “No hay peor castigo para un preso político que el olvido” se nos hace imposible desligar aquellas palabras de aquel humilde señor de lentes que nos guía y orienta con su persistencia, paciencia e inteligencia el camino en la defensa de los derechos humanos de quienes no son simplemente parte de una estadística sino de quienes tienen un nombre y apellido, una familia que los espera porque son inocentes y su único delito es pensar diferente.
Gracias a esa prestigiosa fama de hombre luchador y honesto en el 2009 Miguel Henrique Otero, presidente editor del diario El Nacional, uno de los periódicos más importantes del estado y de marcada línea opositora al régimen, le pidió que escribiera un libro sobre la persecución y discriminación por motivos políticos en el país lo que originó una reseña de la historia actual de los casos más emblemáticas que hasta ese año se habían cometido, lo que hizo de “El Gobierno de la Intolerancia” una obra de lectura indispensable para todos los estudiosos de la realidad de Venezuela en la era de Chávez.
Su creatividad literaria ha sido su refugio y modo de expresar su sensibilidad lo cual se evidencia en su otra novela llamada “Sentir la Sed” y sus tres poemarios que desnudan al hombre refinado y caballeroso quien ve a su mujer no como aquella que deba de estar detrás como una sombra sino más bien a su lado como su compañera en las buenos y malas.
Un buen amigo quien no se restringe al reconocer públicamente que sus premios son compartidos con su socio y compadre Alfredo Romero por su ejercicio mutuo del derecho en un país donde muchos se preguntan si vale la pena seguir estudiando las leyes cuando ven perdida toda posibilidad de ganar un caso de forma honesta e inteligentemente y a lo que él les responde que “Nunca son tan importantes las luces de la razón, del conocimiento y de la ley como cuando se camina en la más absoluta oscuridad.”
Un hermano que en definitiva nos llena de orgullo que haya nacido en nuestra amada Venezuela y que esté allá luchando por ella, dejando el miedo aún lado, para salir cada día a abogar por los más necesitados y recordándonos que mientras existan hombres como él, inteligentes y bien formados, capaces de dar lo mejor de sí para el rescate de nuestra tierra el milagro llegará tarde o temprano porque como bien dice la carrera “no es de velocidad sino de resistencia”.
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LORENT Y YAMILE SALEH: DOS CORAZONES SECUESTRADOS EN EL SEBIN

junio 10, 2018

Yamile y Lorent
“No hay que hacer justicia con propia mano,
pero está en nuestras manos que se haga justicia” Alfredo Romero

Dicen que cuando un hijo sufre la madre sufre el doble y basta ver los ojos de Yamile para corroborarlo, una mujer quien a pesar de que está libre su corazón está preso junto al de su retoño en el SEBIN donde ha sido torturado física y psicológicamente sin piedad simplemente por pensar diferente y desear un mejor país donde los Derechos Humanos sean respetados y los jóvenes puedan soñar con un mejor futuro dentro de sus tierras.
Desde el secuestro de Lorent, Yamile se ha convertido en su voz, exigiendo su liberación y la de todos los presos políticos. Una madre que no ha descansado ni descansará hasta que eso suceda porque su alma al igual que la de él tiene sed de justicia y libertad.
Al verla desde lejos se percibe con claridad la imagen de su hijo pero quien logra acercarse descubre que dentro de esa imagen se dibuja el mapa de la pequeña Venecia suramericana, porque amar a su niño es amarlo con todas sus pasiones y la pasión más grande de Lorent se llama Venezuela.
Lorent es un tachirense con sangre árabe, quien desde muy joven sintió el llamado agonizante de su país, un llamado perturbador que lo despertaba en las noches y le suplicaba que luchara por el fin de las injusticias. El llanto de las madres que perdían a sus hijos y los hijos que perdían a sus padres en medio de tanta violencia auspiciada por un gobierno que había prometido que la delincuencia y los niños en las calles se terminarían en un par de años. Así, de un día al otro se encontró en una protesta en las calles, luego en otra de hambre abogando por los presos políticos y después en el exterior rechazando la salida de Venezuela del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
Lorent Saleh se convirtió en muy poco tiempo en un problema para el régimen y como tal debía ser castigado para que tanto el cómo sus seguidores se calmaran. Olvidando que se puede encerrar un cuerpo pero no las ideas y aunque confinen a unos, pronto se levantaran otros, porque los venezolanos amamos a nuestro país y desde donde sea siempre existirá quien desee seguir luchando por esas tierras.
La separación física de Lorent y Yamile representa al resto de las familias venezolanas divididas por la violencia, la cárcel y la distancia. Por otro lado, su unión emocional, simboliza el amor nacido y forjado en aquella nación en la que se ha nacido, crecido y a las que unos se niegan dejar mientras otros añoran regresar.
Hace unos años Lorent atendió el llamado de nuestra patria y con ello, una lanza cruzó el pecho de Yamile. Cientos han caído ante la crueldad del régimen, miles han sido presos injustamente y millones esperan por un salvador que llegue a ponerle fin a esta tragedia.
El amor hacia el prójimo no se obliga, el amor por un país no se exige, el amor por el mundo entero no se puede demandar ni a gritos ni a golpes. El verdadero amor nace de lo más profundo de nuestro ser y brota en acciones tangibles como cuando una madre alimenta con su pecho a su bebé hambriento.
No es cuestión de seguir esperando si no de preguntarnos a nosotros mismos cuanto amor hay en nuestro corazón para ponerlo en acción.
Venezuela nos implora por sus hijos como Yamile nos ruega con sus ojos que ayudemos al suyo.
#QueSeHagaJusticia #LiberenALorent #LiberenATODOSlosPresosPoliticos
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GREGORY SANABRIA: UN HIJO DE DIOS TORTURADO EN EL SEBIN

mayo 23, 2018

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“No hay que hacer justicia por propia mano,
pero está en nuestras manos que se haga justicia”
Alfredo Romero

A sus 28 años María Sanabria esperaba con gran emoción a su segundo bebé, un niño que pronto llegaría para llenarle la vida de bendiciones con su hermosa y tímida sonrisa, con alma de ángel y un corazón tan noble que lo haría sacrificarse a sí mismo por el beneficio de otros. Un niño que mientras crecía en su vientre le recordaba lo hermoso que era la vida y por quien valía la pena esperar hasta tenerlo entre sus brazos y cuidarlo por siempre.
Así llegó el 9 de febrero de 1994 y en la ciudad de San Cristóbal, estado Táchira, nació aquel ansiado y amado bebé a quien su mamá llamó orgullosamente Gregory Antonio Sanabria Tarazona.
Sin embargo, el tiempo pasó muy rápido ante los ojos de aquella abnegada madre quien de un momento a otro vio a su hijo llegar al bachillerato y posteriormente empezar a estudiar Ingeniería en Informática en la Universidad Experimental del Táchira (UNET), además de una licenciatura en Teología en el seminario de las Asambleas de Dios pues, nacido en el seno de una familia cristiana desde muy joven Gregory se había enamorado plenamente de Jesús como único camino de salvación y amor al prójimo.
Humilde y muy inteligente, Gregory aprendió a leer música antes del español y a pesar de que era feliz con sus hermanos y su adorada madre, no podía estar tranquilo ante tanta maldad e injusticias cometidas por el régimen de Maduro. Por lo que a partir del 2013 comenzó a luchar por los Derechos Humanos y llevar un mensaje de amor y esperanza en cada protesta a la que asistía.
Desde entonces, su compromiso con la libertad del país se fue profundizando cada día, por lo que su mamá, quien es también su confidente y mejor amiga, le suplicó de rodillas y llorando que abandonara las calles, que no se siguiera arriesgando pues temía que lo mataran o llevaran preso como a tantos otros. Al verla en aquel estado, Gregory intentó complacerla pero, no lograba estar en paz consigo mismo. “Es normal que las madres se preocupen por sus hijos” pensó cuando decidió salir de casa sin despedirse. “Venezuela nos necesita, es hora de que alguien haga algo y si yo no salgo cómo le podré pedir a otros que lo hagan, que la cuiden y defiendan en contra del tirano. No puedo mamá, siento mucho desobedecerte. Tú me enseñaste a creer en Dios y en este momento mi deber con Él es luchar por el oprimido, por el que sufre, por quien nos necesita pues solo cuando vemos en ellos a Jesucristo y salimos a socorrerlos es cuando somos verdaderamente cristianos” reflexionó aquel gocho ya en camino a las protestas.
Así pues, comenzó a relacionarse con los jóvenes que al igual que él salían a las calles esperando alcanzar la libertad y el bienestar para todos en una nueva y mejor Venezuela, ganándose muy pronto el respeto y cariño de sus compañeros durante los meses de protestas en las que le tocó correr y esquivar los innumerables perdigones, balas y bombas lacrimógenas con las que fueron atacados por el régimen durante sus protestas pacíficas las cuales solo dejaron muchos heridos, muertos y presos políticos en todo el país.
Al enfriarse las calles, desilusionado y aceptando la voluntad de Dios, regresó a casa con su familia para seguir orando, estudiando y ayudando en el mantenimiento y limpieza de la universidad, actividad que precisamente hacía el siete de octubre del 2014 cuando fue detenido y acusado de conspiración para la rebelión y querer cambiar violentamente la Constitución junto al alcalde de Caracas Antonio Ledezma, Lorent Saleh, Gabriel Valles, Juan Giraldo y Jhosman Paredes a quienes para la fecha no conocía en persona.
Desde entonces su vida pasó bruscamente de los brazos tiernos de su mamá y un aula de clases a una celda desde la cual no tiene ni una ventana para ver la luz del día. Durante los primeros interrogatorios fue torturado con bolsas, electricidad y golpes. Sus visitas fueron reducidas al mínimo desde un principio y sus familiares más cercanos han sido obligados a dejar el país por la persecución que han tenido del régimen, teniendo como único refugio para su sanidad mental y emocional ese Dios que su mamá le dio a conocer desde muy niño.
El pasado 16 de mayo, Gonzales López y Carlos Calderón, ordenaron que lo golpearan terriblemente, causando una gran ira y protesta por parte de todos los presos del SEBIN. Un drama que aún sigue llenando de lágrimas los corazones de los demócratas alrededor del mundo por lo que en unísono y junto a todos sus seres queridos exigimos su libertad.
#QueSeHagaJusticia, #LiberenAGregory, #LibertadparaTODOSlosPresosPoliticos
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DIANNET BLANCO PRIETO UNA DEFENSORA DE LOS DERECHOS DE LA MUJER SECUESTRADA EN EL SEBIN

mayo 5, 2018

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“No hay que hacer justicia con propia mano,
pero está en nuestras manos que se haga justicia” Alfredo Romero

A principio de los noventa a las afueras de Guatire, estado Miranda, Diannet, una niña de once años durante las vacaciones de la escuela decidió aprender los principios básicos de primeros auxilios en el ambulatorio de su localidad. Su mentora, la señora Irma disfrutaba mucho de su compañía por su amabilidad y respeto ante el sufrimiento ajeno, así que se esmeró en responder las incontables preguntas de aquella precoz e inteligente chiquilla quien llegaba orgullosamente “a su trabajo” como se empeñaba en decirle a todo el mundo.
Tiempo después esa experiencia le sirvió para auxiliar a su mamá a quien le habían diagnosticado cáncer de seno. A sus catorce años su sueño no era pensar en la celebración de sus quince, ni bailar el vals, ni viajar como el resto de sus amigas sino más bien ver a su mamá sana y feliz a quien llena de amor y esperanza atendió como la mejor enfermera. Sin embargo, llegado el 23 de abril de aquel mil novecientos noventa y cuatro cumplió con su familia y la tradición venezolana.
Así, Dianora Teresa Prieto Muñoz, a pesar del dolor que la estaba consumiendo pudo ver a su hija vestida como una princesa, rodeada de muchas personas que la amaban y dispuestas a dar todo por ella, una imagen que se llevó con ella a la vida eterna meses más tardes cuando perdió la batalla en contra de aquella terrible enfermedad.
Al quedar huérfana de madre Diannet fue acogida por su abuela y tía paterna quienes se dieron la tarea de cuidarla y terminarla de criar. Desde los 15 hasta los 20 años perteneció a un grupo de monjas conocido como las Misioneras del Divino Maestro en donde aprendió a vivir la ayuda al prójimo como un apostolado y canalizar su dolor haciendo labores sociales como el brindarle comida y abrigo a los más necesitados.
En la UCV se graduó como Licenciada en Educación y posteriormente saco un diplomado en Derecho de las Mujeres y Equidad de Género. Ha recibido varios reconocimientos por ser un ejemplo a seguir por los jóvenes de su localidad al destacarse como defensora de los Derechos de la Mujer, ser voluntaria en la fundación Dr. Sonrisa animando a los niños enfermos y formar parte de la directiva de la fundación Educando País donde se destacó como ponente en los diversos talleres de formación ciudadana, liderazgo, violencia de género, resolución de conflictos, embarazo precoz, derechos sexuales y reproductivos.
Desafortunadamente, su destacada labor social fue interrumpida el pasado 20 de mayo del año 2017 cuando un grupo de efectivos del SEBIN allanaron el apartamento de la amiga que se encontraba visitando y se la llevaron detenida sin una orden judicial, la mantuvieron esposada haciéndole interrogatorios por dos días y todas sus audiencias han sido diferidas porque los oficiales no se dignan a transportarla hasta los tribunales.
En el SEBIN comparte una celda con casi treinta compañeras en las que se mezclan las presas políticas con asesinas, estafadoras, prostitutas y demás delincuentes. Sus días se han vuelto rutinarios durante los cuales se esfuerza en orar, leer, hacer ejercicios y sobre todo poner en práctica lo aprendido con las monjitas sobre el apostolado social para soportar aquel hacinamiento lleno de torturas psicológicas, emocionales y a veces hasta físicas sin perder la fe y la esperanza de que pronto será libre porque sabe que Dios y su mamita en el cielo están trabajando para hacer de ese sueño una realidad.

#QueSeHagaJusticia, #LiberenADiannet, #LibertadparaTODOSlosPresosPoliticos

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