Oración para todos los domingos al Divino Niño Jesús

marzo 17, 2014

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Oración

Señor Dios, Rey omnipotente: en tus manos están puestas todas las cosas. Si quieres salvar a tu pueblo, nadie puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene. Tú eres el dueño de todas las cosas. ¿Quién podrá pues, resistir a tu majestad? Señor, Dios de nuestros padres: ten misericordia de tu pueblo, porque los enemigos del alma quieren perdernos y las dificultades que se nos presentan son muy grandes. Tú has dicho: “Pidan y de les dará”. El que pide recibe. Todo lo que pidan al Padre en mi nombre, se les concederá. Pero pidan con fe. Escucha, pues, nuestras oraciones. Perdona nuestras culpas. Aleja de nosotros llanto se convierta en alegría, para que viviendo alabándolo eternamente en el cielo. Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria.

Oh, Jesús, tú has dicho: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Por eso, vengo a pedirte con toda fe: (hacer petición).

Fuente: Libro de los Nueve Domingo al Divino Niño.

DN de Praga

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El Pequeño Secreto por el P. Casíano Karg y P.Eliécer Sálesman

marzo 16, 2014

En la vida espiritual muchos somos débiles y enfermizos porque hemos olvidado el secreto de la vida profunda del espíritu, que consiste en “orar siempre y no cansarse nunca de orar” (Lucas 18,1).

De acuerdo con este libro el Pequeño Secreto consiste en mantener una muy buena relación con Dios por medio de la escogencia de una frase que nos identifique con Nuestro Padre y repetirla muchas veces al día. Esa frase será nuestro secreto y es el que nos permitirá conseguir la santidad de nuestra alma que debería ser para todos nuestro gran ideal de vida.

El Pequeño Secreto es la repetición frecuente de un pensamiento saludable, este pensamiento o frase debe ser corto, claro y referirse al amor de Dios. Por ejemplo, para los tres niños que vieron a la Virgen de Fátima el “secreto” que los llevó a hacer sacrificios y a portarse muy bien fue la frases que Nuestra Señora les enseñó: “Oh Jesús, es por tu amor, y por la conversión de los pecadores”.    

El libro presenta varios ejemplos de cómo el “Secreto” le ha dado resultado a muchas personas y enseña que cualquier trabajo, por humilde y cansón que sea, si se ofrece a Dios, tendrá un gran premio en el paraíso además de que con la práctica del Pequeño Secreto su trabajo no los materializará.

Incluso por medio del Pequeño Secreto nuestras penas no serán inútiles sino que se convertirán en salvación para otros y en perfección para nosotros.  Si Dios que nos ama tanto permite que suframos es porque algo bueno quiere de ello.  Además, los Padres nos recuerdan en este libro que “si lo que buscamos es agradar a la gente ya no seremos siervo de Cristo” (Gálatas 1,10)

Un libro excelente… lo recomiendo.


Una oración por Venezuela

noviembre 12, 2013

Repitamos estás palabras todas las veces que podamos durante el día. Con mucha fe porque el Divino Niño siempre nos escucha, con mucho amor por nuestro país porque ese sentimiento es el más noble, con mucha esperanza porque no hay mal que dure cien años… y recordando que la familia que reza unida permanece unida y Venezuela es una gran familia. Luchemos juntos con la mejor de las armas que Jesucristo nos dejó: la oración. Jesús foto


Oración a San Joaquín y Santa Ana, padres de María. ©Nasbly Kalinina

mayo 30, 2013

San Joaquín y Santa Ana:  ¡Santísimos abuelos de Jesús y por tanto también nuestros!, hoy vengo confiada y muy esperanzada de que por ser ustedes los amadísimos padres de María, madre de Dios, su Hijo no les negará nada, por cuanto, gracias a sus cuidados y buen ejemplo hicieron de ella una santa.

¡Oh, mis amados abuelos! Quiero rogarles que intercedan ante Dios para que me complazca en el logro de mis sueños siempre que ellos sean para mi bienestar y el de mi sociedad. Él puede ver mi corazón  y solo Él puede juzgar mis intenciones.

¡Abuelos!, ustedes que por su edad, experiencia y sabiduría saben entender  lo oculto en las palabras repetidas mil veces buscando consuelo ayuden a esta pobre pecadora que hoy suplica por su protección y apoyo para hacer  realidad este deseo.  Amén

San Joaquin y Santa Ana


ROSARIO DE LIBERACIÓN Y SANIDAD PARA VENEZUELA

abril 23, 2013

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Con un rosario diremos en las cuentas de los misterios:

“Si Jesús libera a Venezuela, quedamos  verdaderamente liberados

Luego, diremos 10 veces estas 4 súplicas:

“Jesús ten piedad del pueblo venezolano”

“Jesús sana a tu pueblo venezolano”

“Jesús sálvanos”

“Jesús libéranos”

Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. Así como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Al terminar los “5 misterios” decimos:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.

Líbranos Señor de todo mal. (3 veces)

“Jesús ten piedad del pueblo venezolano”

“Jesús sana a tu pueblo venezolano”

“Jesús sálvanos”

“Jesús libéranos”

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.

Líbranos Señor de todo mal.

Salve

Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia. Vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te Salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea pues, Señora, abogada nuestra vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre, ¡oh clemente!, ¡oh piadosa!, ¡oh  dulce Virgen María!: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

(Versión reducida para hacerla cada vez que podamos durante todo el día. Recordemos que en la perseverancia está el éxito).


ORACIÓN POR LA PAZ de San Francisco de Asís

enero 20, 2013

Señor,

hazme un instrumento de tu paz:

donde haya odio, ponga yo amor,

donde haya ofensa, ponga yo perdón,

donde haya discordia, ponga yo armonía,

donde hay error, ponga yo verdad,

donde haya duda, ponga yo la fe,

donde haya desesperación, ponga yo esperanza,

donde haya tinieblas, ponga yo la luz,

donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh, Señor, que no me empeñe tanto

en ser consolado como en consolar,

en ser comprendido, como en comprender,

en ser amado, como en amar;

porque dando se recibe, olvidando se encuentra,

perdonando se es perdonado,

muriendo se resucita a la vida .

Amén.

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