Gritos ©Nasbly Kalinina

octubre 18, 2016

gritos-silenciosos

Gritos del silencio,

gritos desesperados,

ahogados y olvidados.

 

Gritos oprimidos

por quienes amamos

y nos hacen daño.

 

Gritos del alma

que se desesperan

ante tanta espera.

 

Gritos de ausencia,

de lamentos y resignación

ante todo aquello

que no se puede cambiar

por más que oremos de rodillas

pidiendo perdón.

 

Gritos ante injusticias,

desprecios y ofensas

al abogar por los débiles

víctimas de tanta indolencia.

 

Gritos solitarios,

ahogados y asfixiados.

 

Gritos de dolor y desesperación

en un mundo sordo,

inclemente e inhumano

que desprecia y olvida

a los más necesitados.

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Hallazgo ©Gabriela Mistral

abril 24, 2014
Me encontré a este niño
cuando al campo iba:
dormido lo he hallado
en unas espigas…
O tal vez ha sido
cruzando la viña:
al buscar un pámpano
topé su mejilla…
Y por eso temo,
al quedar dormida,
se evapore como
la helada en las viñas…

 


Viernes Santo ©Gabriela Mistral

abril 24, 2014

El sol de abril aún es ardiente y bueno
y el surco, de la espera, resplandece;
pero hoy no llenes l´ansia de su seno,
por que Jesús padece.

No remuevas la tierra. Deja, mansa,
la mano en el ardo; echas las mieses
cuando ya nos devuelvan la esperanza,
que aún Jesús padece.

Ya sudó sangre bajo los olivos,
y oyó al que amaba, que negó tres veces.
Mas, rebelde de amor, tiene aún latidos,
¡Aún padece!

Porque tú, labrador, siembras odiando,
y yo tengo rencor cuando anochece,
y un niño va como un hombre llorando,
¡Jesús padece!

Está sobre el madero todavía
y sed tremenda el labio le estremece.
¡Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,
porque Jesús padece!